Medico con cartel de diabetes

En condiciones de ayuno (varias horas después de comer), la glucosa sanguínea varía entre 70 y 100 mg/100 ml de sangre. La concentración de glucosa en sangre mayor de 126mg/100ml (hiperglucemia crónica) se clasifica como diabetes, esto ocurre como resultado de defectos en la secreción de insulina, esta incapacidad, está asociada con daño, disfunción y falla a largo plazo de diversos órganos, especialmente ojos, riñones nervios, corazón y vasos sanguíneos.

Existen varias clasificaciones para esta enfermedad: la Diabetes mellitus tipo 1, en la cual los sujetos desarrollan los síntomas clásicos de hiperglucemia (hambre, sed, micción frecuente y pérdida de peso) y se caracteriza por presentarse como una enfermedad autoinmune en la infancia y adolescencia, la Diabetes mellitus tipo 2, por su parte, aunque también puede generase desde edades muy tempranas, es más común en la edad adulta y puede ocurrir por la combinación de factores genéticos, ambientales y estilos de vida, una tercera forma es la diabetes gestacional, la cual sucede cerca del 7% de todos los embarazos, casi siempre se trata con insulina y modificación en la dieta y se resuelve después del parto, sin embargo, las mujeres que la padecen tienen un alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más tarde.

Hay muchas modificaciones del estilo de vida que las personas con alto riesgo de padecer diabetes pueden aplicar para disminuir las probabilidades de padecer la enfermedad. La obesidad e inactividad física son factores de riesgo frecuentes, es por ello, que a continuación te mencionaremos las mejores estrategias para prevenir la diabetes:

  • Mantenimiento de un peso saludable: Esto se logra mediante el equilibrio del consumo calórico de alimentos y bebidas con la energía utilizada. Para aquellos que necesitan perder peso es recomendable que lo realicen de forma lenta y constante, con el fin de asegurar que estos cambios sean sostenibles en el tiempo, en cuanto a los niños, es necesario consultar con especialistas, para no interferir en el crecimiento y desarrollo. Es elemental en las mujeres embarazadas asegurar el aumento de peso adecuado durante la etapa de gestación.
  • Actividad física regular: Se ha demostrado científicamente que la práctica de actividad física y reducir las actividades sedentarias, son la clave para fomentar la salud, el bienestar psicológico y el peso corporal saludable. Para reducir los riesgos en la edad adulta se recomienda realizar al menos 30 minutos de actividad física moderada casi todos los días a la semana, pero si las personas la realizan con mayor intensidad o duración pueden obtener mejores beneficios, se puede alcanzar el acondicionamiento físico mediante ejercicios cardiovasculares, ejercicios de estiramiento para flexibilidad y ejercicios con resistencia o calisténicos, para aumentar fuerza y capacidad muscular.

La clave está en encontrar actividades disfrutables y que puedan continuarse toda la vida, ya que, es necesario que la actividad física sea placentera y de rutina diaria. Para comenzar, es necesario usar zapatos adecuados para caminar y hacerlo en cualquier momento posible, pueden servir también pequeños cambios como; estacionar el automóvil más lejos de la entrada del centro comercial, levantarse para cambiar los canales del televisor, subir y bajar las escaleras, sacar a pasear a tu mascota, ir al parque con tus hijos, incluso, puedes unirte a algunas personas y realizar estas actividades juntos, de este modo te sentirás más apoyado y esto aumentará tu motivación.

  • Alimentación balanceada: Elegir con frecuencia frutas, verduras y cereales integrales ricos en fibra, así como preparar los alimentos y bebidas con pocos azúcares agregados, eso también incluye a los edulcorantes calóricos. Así mismo, se recomienda consumir menos del 10% de las calorías en forma de ácidos grasos saturados, menos de 300mg de colesterol y mantener el consumo de grasas trans lo más bajo posible. También es necesario al elegir y preparar carne, pollo, frijoles y leche o productos lácteos, procurar que sean productos magros, es decir, bajos en grasa.

Existe cierta evidencia que hasta 40% de las calorías en forma de grasa podría ser saludable si las grasas monoinsaturadas representan representaran la mayor parte de los lípidos, aquellos que siguen una dieta mediterránea tradicional presentan alguno de los índices más bajos registrados de enfermedad crónica en el mundo, la dieta mediterránea tradicional tiene las siguientes características: Aceite de oliva como grasa principal, consumo abundante de frutas, verduras (sobre todo de hojas verdes), cereales integrales, frijoles, nueces y semillas, énfasis en los alimentos pocos procesados, así que, se prefieren los alimentos frescos de estación, consumo diario de pequeñas cantidades de queso y yogurt, consumo semanal de cantidades bajas de pescado, uso limitado de huevos y carnes rojas y por último, consumo moderado de vino durante la comida.

En definitiva, la dieta mediterránea es una buena estrategia para reducir los riesgos de padecer diabetes, sin embargo, lo más importante está, en reducir el consumo de alimentos ricos en azúcar simple (golosinas, bebidas carbonatadas, bebidas pasteurizadas, etc.), y el mantener un horario de alimentación, que contenga por lo menos tres comidas principales y dos meriendas, incentivando a toda la familia a realizarlo, esto incluye desde al más grande hasta al más pequeño de la casa.

  • Disminuir el consumo de bebidas alcohólicas: Los que eligen ingerir bebidas alcohólicas deben hacerlo en forma sensible y moderada, lo que es entendido, como, el consumo de hasta una bebida al día para las mujeres y dos para los hombres (360ml de cerveza regular, 150ml de vino o 45ml de licores destilados con 40°, cuentan como una bebida).

Para aquellos con antecedentes familiares de diabetes, cuyo riesgo de padecer la enfermedad es mayor, se recomienda:

  • Medición regular de la glicemia en ayuno (especialmente en personas mayores de 45 años)
  • Detección mediante pruebas de tolerancia a la glucosa

Todos estos consejos son elementales, no sólo para la prevención de la diabetes mellitus, sino también, para evitar padecer de otras enfermedades metabólicas, cabe destacar, que el inicio de está patología, está asociado directamente a la obesidad y a estilos de vida sedentarios, por lo tanto, con hacer pequeños cambios en nuestra rutina diaria estamos apostando por la salud y no por la enfermedad.

Consejos para disminuir el riesgo de padecer diabetes
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