La vacunación en niños

Las vacunas nos ayudan a prevenir enfermedades que antaño podían incluso ser mortales y que, gracias al calendario de vacunación, fueron desapareciendo del panorama sanitario, al menos en buena parte de los países desarrollados. En consecuencia, es evidente que vacunar a un niño es importantísimo y vital, no solo para proteger su salud, sino también la de las personas que le rodean.

Nuestro sistema inmunológico es atacado continuamente por gérmenes y, aunque normalmente es capaz de luchar contra ellos por sí mismo, lo cierto es que muchas otras veces los gérmenes se multiplican a una velocidad tan grande que el cuerpo no es capaz de responder a tiempo, y es en ese momento cuando contraemos las enfermedades. En este sentido, la vacuna sirve para dar esa ayuda que necesita el cuerpo cuando no puede luchar contra un determinado germen por sí mismo. La cuestión es que no podemos saber a priori si contraeremos una determinada enfermedad o no, pero lo que sí sabemos es que dadas las consecuencias que pueden tener muchas de ellas en nuestro organismo, es mejor y más seguro prevenir y actuar antes de que dichas enfermedades puedan atacarnos, ya que de esa forma nuestro cuerpo estará preparado para luchar.

Es decir, que la vacunación hace posible que llegado el momento en el que un determinado germen penetra en nuestro organismo, el sistema inmunitario esté listo para luchar dado que ya tendrá toda la “información” necesaria sobre el mismo.

vacunación infantil

 

La importancia de la vacunación en los niños

En los últimos años se ha puesto tristemente de moda el hecho de cuestionar el sistema de vacunación, hasta el punto de que muchos padres, aferrándose a las posibles consecuencias o contraindicaciones que una vacuna podría tener, han dejado de cumplir con el calendario de vacunación de sus hijos.

Es importante no olvidar que, aunque ahora muchas enfermedades parezcan haber desaparecido, la realidad es que parecen haberlo hecho porque la vacunación ha permitido tenerlas controladas, por lo que el simple hecho de no vacunar a alguien podría hacer que volvieran a aparecer, siendo esto un verdadero riesgo para todos.

Es cierto que, por ejemplo, los bebés son aún inmunes a algunas enfermedades, pero el riesgo que supone que alguien tan pequeño contraiga una enfermedad es muchísimo más alto que cuando el niño ya es más grande o cuando se trata de un adulto, y es por esto por lo que el sistema de vacunación comienza casi desde el nacimiento y se alarga hasta la edad de los 14 años.

Concienciarnos acerca de lo importante que es mantener alejadas del panorama sanitario a determinadas enfermedades como la tos ferina, la poleo, el sarampión, o la varicela, hace posible que nuestros hijos se mantengan sanos y fuertes y que puedan crecer sin problemas que, en otro tiempo, no se llegaban a vencer.

 

Conoce el calendario de vacunación infantil

A continuación detallamos el calendario de vacunación actualizado en 2018 y publicado por la Comunidad de Madrid, donde se muestran las vacunas y los refuerzos que deberían tener los niños en cuanto a las vacunas se refiere.

  • Poliomielitis (2, 4 y 11 meses).
  • Difteria-Tétanos-Pertussis (2, 4 y 11 meses y 6 años y 14 años).
  • Haemophilus influenzae b (2, 4 y 11 meses).
  • Hepatitis B (2, 4 y 11 meses).
  • Neumocócica conjugada 13V (2, 4 y 11 meses).
  • Sarampión-Rubeola-Parotiditis (12 meses y 4 años).
  • Meningococo C (4 y 12 meses y 12 años).
  • Varicela (15 meses y 4 y 12 años).
  • Virus del Papiloma Humano (niñas a partir de 12 años).

 

En definitiva, aun siendo conscientes de que las vacunas, como cualquier otro medicamento, no son inocuas, son esenciales para que multitud de enfermedades no nos afecten como desgraciadamente ocurre en muchos países en vías de desarrollo. Los avances en medicina permitieron descubrir antídotos contra muchas de ellas, y en nuestra mano y en nuestra responsabilidad está el no dejar que vuelvan a aparecer.

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